Una SIP rutinaria y falaz, contra Argentina, Cuba y Venezuela

Esta semana deliberó la asamblea semestral de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Como es su costumbre, condenó a los gobiernos díscolos con EE UU, como hace siempre. La realidad desaira a la dogmática SIP.

Emilio Marín – La Arena.- Del 4 al 7 de abril deliberó en Bridgetown, Barbados, la reunión de medio año de la SIP, que gusta presentarse del periodismo continental. Es el lobby patronal de 1.300 medios, cuyos directivos y accionistas se reúnen al menos dos veces al año para bajar línea política.

El evento tiene también un aspecto turístico y comercial. Sirve para que esos directivos hagan negocios, afiancen sus respectivos lobbies sobre diversos gobiernos y, junto con sus mujeres, amigas y amigos vayan de shopping, en un ambiente relajado y VIP.

A modo de ejemplo, en la Asamblea anual de octubre de 2013 en Denver, el director ejecutivo de la SIP, Julio E. Muñoz, invitaba a los socios: “el sábado está programado para los acompañantes una visita al Cherry Creek Mall donde hallarán tiendas de lujo y galerías de arte. El domingo en la tarde nos trasladaremos al galardonado The Fort, situado en los suburbios de Denver, famoso por sus filetes de búfalo. El lunes está planificada una visita a Foot Hills Fandango, uno de los sitios más fotografiados de Colorado, en medio de acantilados. Esa tarde habrá un paseo por el centro de Denver. La sede será el Hotel Brown Palace, conectado por un puente con el Hotel Comfort Inn, en el centro de Denver. Ambos son cinco estrellas y cuentan con exquisitas amenidades”.

Muñoz terminaba su invitación: “Envíe hoy su inscripción, y como siempre, diga presente a la convocatoria de su Sociedad que requiere de su participación para continuar nuestro recorrido por el camino de la defensa de la libertad de prensa en el hemisferio occidental”.

¡El recorrido por los shopping y la degustación de los filetes de búfalo era identificado con el camino de la libertad de prensa en el hemisferio occidental! Le faltó agregar, “occidental y cristiano”…

De esa Asamblea salió el cronograma para los próximos dos años. Es gente no improvisada: la Reunión de Medio Año sería del 4 al 7 de abril del 2014 en Bridgetown; la 70ª Asamblea General del 17 al 21 de octubre del 2014 en Santiago de Chile. Y tienen fijada la de 2015: Reunión de Medio Año en Panamá y 71ª Asamblea General Fechas y Hotel (a ser anunciados); y la de 2016 en Chihuahua, México.

Monopolios y dictaduras

Desde que en Argentina se planteó una democratización de los medios audiovisuales, la SIP endureció su política contraria a Cristina Fernández de Kirchner, que fue sentada en el banquillo de los acusados como si fuera la peor del continente.

Los sucesivos presidentes de la entidad son aliados seguros del holding de Héctor Magnetto. El anterior, Jaime Mantilla (diario HOY de Ecuador) y la actual, Elizabeth Ballantine (The Durango Herald; Colorado), han fogoneado campañas adversas a la ley de servicios de comunicación audiovisuales.

Esos brulotes contra el gobierno kirchnerista se vieron asegurados en Barbados con la asistencia casi perfecta de la delegación argentina. Estuvieron Marcela Noble, Saturnino Herrero Mitjans y Martín Etchevers (Diario Clarín); Ernesto Kraiselburd (El Día, La Plata); Jorge Fascetto (Diario Popular) y Norberto Frigerio (“La Nación”). Faltó con aviso quien preside la comisión de libertad de prensa de Adepa y es vicepresidente de la SIP, Daniel Dessein (La Gaceta, Tucumán); el informe hipercrítico para con el país corrió por cuenta de Frigerio, de “La Nación”.

Herrero Mitjans y Bartolomé Mitre ocupan cargos importantes en la coalición empresarial que por algo tiene la sede central en Miami y tan bien sintoniza la onda del Departamento de Estado norteamericano, gobiernen demócratas o republicanos.

La SIP cuenta con diversas comisiones desde las cuales también se ametralla a la ley de medios argentina, por ejemplo la de Libertad de Prensa que encabeza el uruguayo Claudio Paolillo, de la revista Búsqueda. Este se llena la boca con alusiones al periodismo libre, pero su revista tuvo de director a Danilo Arbilla, secretario de prensa de la dictadura militar-cívica de Juan M. Bordaberry en Uruguay entre 1973-1975, y que en 2000 llegó a la presidencia de la SIP (actualmente está en el Consejo Consultivo).

A pesar de este prontuario poco democrático, el lobby se erige en vestal de la libertad de prensa para cuestionar a Argentina.

Abogados de Clarín y “La Nación”

Un mes antes de Bridgetown, ya Paolillo había emitido un nuevo comunicado (y van…) condenatorio de Argentina. Aprovechó que Luis D’Elía había inventado una noticia sobre un supuesto procedimiento en Infobae en contra de Daniel Hadad, para caerle otra vez a la presidenta (como si la opinable actitud de D’Elía fuera de CFK).

El titular de la Comisión de Libertad de Prensa de la SIP afirmó que “D’Elía es un conocido activista del partido de gobierno” y repudió lo que consideró “un ataque con el claro objetivo de desacreditar a Infobae propalando mentiras en las redes sociales”.

Se ve que no tenía asuntos graves que imputarle a la presidenta, pero ya que estaba condenando a Venezuela, de paso cañazo. Esta semana y en la capital de Barbados arreciaron los cuestionamientos de la SIP.

De toda su batería, solamente un punto podría rescatarse como válido y sobre el cual ha insistido Horacio Verbitsky: la necesidad de una ley de acceso a la información. El gobierno da vueltas y no se decide, con lo que le abre un flanco a la crítica del club interamericano.

Todo lo demás es basura. Que la ley de medios es una forma para un supuesto monopolio estatal en detrimento de los privados. Que la norma se viene aplicando en forma unilateral, algo penado por la Corte Suprema. Que la AFSCA no es un órgano independiente. Que la pauta oficial -según la SIP de 600 millones de dólares porque incluye a Fútbol para Todos- es distribuida arbitrariamente y perjudica a los medios con mayor audiencia o tiraje. Que hay persecución contra los periodistas críticos o independientes como ellos le llaman, caso de Magdalena Ruiz Guiñazú, Joaquín Morales Solá, Luis Majul y otros que no han sufrido ni un rasguño.

Respecto a la pauta publicitaria, parece lógico que el gobierno tenga a dieta a los pulpos mediáticos, por dos razones: son grandes empresas con buenas ganancias y no viven de esa publicidad oficial; y son “generales mediáticos” de la oposición que consideran mal todo lo hecho desde 2003. Sería suicida y contraproducente dilapidar dineros públicos.

Todo al revés

La ley de medios N° 26.522 es ejemplar y pluralista para Frank La Rue, guatemalteco relator de Naciones Unidas para la libertad de opinión. Para la SIP, es una pésima norma y mal aplicada. En Barbados sostuvo que “la AFSCA, el órgano de aplicación de la ley, ha utilizado la norma de manera selectiva contra un grupo mediático en particular”.

Para Paolillo y su Comité de Libertad de Prensa, el gobierno de Ecuador es una cuasi dictadura y su ley de Comunicación, una suerte de hijo putativo de la argentina. En cambio, no dijo nada de Jaime Mantilla, titular entre 2012 y 2013 de la SIP, denunciado ese año en Ecuador por adeudar a los periodistas 2 meses de sueldo y amenazarlos con despidos.

Los grandes peligros para el ejercicio del periodismo, según la SIP, serían los gobiernos de Argentina, Ecuador, Venezuela y Cuba, al punto que Paolillo descalificó así al gobierno bolivariano: “el régimen chavista se expandió como un cáncer en toda la región e hizo que los pueblos estén cada día peor informados”. Si Maduro es un cáncer habría que extirparlo cuanto antes. Y eso es lo que busca la mayoría de los medios privados de Venezuela, en sintonía con la SIP y el departamento de Estado, además de extremistas de derecha como Leopoldo López y Corina Machado.

La entidad pro norteamericana hizo un cuestionamiento a Cuba, obvio por ser aquélla una cloaca de Miami y tener como vicepresidenta regional a Yoani Sánchez, una bloguera que se suma a todas las campañas contra Cuba.

La SIP arremetió con falsas acusaciones contra el gobierno de Raúl Castro y omitió deliberadamente lo que había publicado el 3 de abril, antes de la reunión, la Associated Press: la revelación de una red tuitera llamada ZunZuneo, creada ilegalmente por la USAID de EE UU para favorecer futuras acciones contrarrevolucionarias en Cuba. Esa maniobra ilegal, lo mismo que el espionaje norteamericano a nivel global, no tuvo la correspondiente crítica de la SIP. Y se sabe por qué. Ella misma es una colateral del Departamento de Estado y John Kerry.

En Bridgetown se denunció que en los últimos seis meses fueron asesinados nueve periodistas: Brasil (cuatro), Honduras (dos), México (dos) y Colombia (uno). Como se ve, ninguno fue muerto en Argentina, Cuba, Ecuador y Venezuela, que en cambio concitan las mayores críticas de la entidad.

Según Ernesto Carmona (Ciap-Felap), en 2013 “en México hubo 7 asesinatos de periodistas y 4 desapariciones forzadas, además de decenas de atentados; en Brasil se registraron 7 asesinatos, 4 en Guatemala, 4 en Colombia, 4 en Honduras, 1 en Ecuador, 1 en Perú y 1 en Nicaragua. En total, hubo 33 víctimas”.

O sea que México encabeza con triste récord. ¿Por qué la SIP decidió que su Reunión de Medio Año en 2016 será en Chihuahua?

Acerca de aucalatinoamericano

Auca en Cayo Hueso: Debates y reflexiones desde latinoamerica.

Publicado el abril 16, 2014 en Cuba, Política, Venezuela. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

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