Nicaragua sigue en la batalla

sandinismo-1Lídice Valenzuela/Cubahora

El excomandante guerrillero Daniel Ortega asume este martes su tercer mandato consecutivo como presidente de Nicaragua con importantes metas a lo interno, entre ellas la reducción de la pobreza que afecta a casi el 40% de la población, estimada en 6 169 668 de personas en 2016.

Acompaña a Ortega (71 años) como vice su esposa, la poetisa, escritora, y política Rosario Murillo, quien en 1977 marchó al exilio bajo la dictadura de Anastasio Somoza, cuando estaba inmersa en la labor ideológica y organizativa del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Luego de su retorno al país en 1979 –ya había realizado estudios superiores en Gran Bretaña y Suiza- Murillo ocupó varios cargos de responsabilidad en las distintas etapas gubernamentales del FSLN y cuando se postuló en la chapa de Ortega se desempeñaba como jefa del Consejo de Comunicación Social de la presidencia.

La pareja presidencial resultó imbatible en los comicios efectuados el pasado año cuando conquistaron poco más del 72% de los votos, un triunfo rotundo que manifiesta la conformidad de los nicaragüenses con los planes económicos oficiales, aunque conscientes de que quedan importantes retos por vencer en el espacio social.

La toma de posesión será en una solemne ceremonia en la Plaza de la Revolución de Managua, escenario de las grandes concentraciones de esa nación, con la presencia de dignatarios, ministros, y delegaciones extranjeras.

Desde hace varios días, las fuerzas operativas de seguridad nicas adoptaron diversas medidas para el lucimiento de la toma de posesión, aunque Nicaragua es considerada la nación más tranquila de Centroamérica, distinguida por la violencia citadina y rural.

DISTINGUIDA EN CRECIMIENTO SOSTENIBLE

Aunque Nicaragua también es afectada por las turbulencias económicas globales, la política gubernamental de alianzas internas e internacionales le permiten mantener niveles de crecimiento superiores al promedio de América Latina y El Caribe y aunque su economía es inclusiva, todavía le falta un amplio trecho para reducir al mínimo la pobreza, sobretodo en las áreas rurales.

En 2011, el crecimiento alcanzó el 6,2%, a pesar del alza de los alimentos y el petróleo, luego hubo una desaceleración al 3,9% en 2015, y los indicadores pronostican un 4,4% en el 2017, cifra todavía sin confirmar.

El hecho de que Nicaragua mantenga una estabilidad macroeconómica permite al gobierno la adaptación de decisiones a estrategia de largo plazo para el combate a la pobreza, en lugar de remitirse a soluciones a corto tiempo, que pueden no ser permanentes, para eliminar ese flagelo social.

Desde su primer mandato, Ortega se manifestó por la integración a organizaciones solidarias de nuevo tipo, como la Alianza Bolivariana para los pueblos de América y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), así como a organizaciones regionales y mundiales de finanzas.

El programa del denominado Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional (GRUN) apostó por revisar las políticas de ajuste estructural, lo que permitió al equipo gobernante a la observancia de nuevos métodos de dirección alejados de fórmulas tradicionales que empobrecieron al país a niveles solo superados por Haití.

Como factor fundamental de las alianzas alcanzadas, Ortega y su equipo gubernamental enarbolaron de nuevo en su última campaña presidencial las banderas del pacifismo, el diálogo, la reconciliación y la concordia, cuatro elementos a los que aspiran la mayoría de las naciones en América Latina y El Caribe.

A pesar del progreso nacional observado bajo los gobiernos de Ortega, hay conciencia de que todavía falta mucho por hacer en tierra nicaragüense, por lo que el Ejecutivo impulsa el Plan Nacional de Nicaragua para el Desarrollo Humano (PNDH), cuya premisa es reducir la desigualdad social mediante el reforzamiento del combate a la pobreza, la reducción del gasto, y el incremento de la inversión en los sectores sociales y la infraestructura en las zonas rurales.

Por el buen gobierno desplegado por los gobiernos del FSLN y partidos afines e incluso antes considerados en aceras opuestas, Nicaragua ha recibido varios reconocimientos, como el de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que certifica la reducción del índice de población subalimentada de 50,5% a un 16%.

El representante del Banco Mundial en el país, Luis Constantino, se mostró impactado por la estrategia gubernamental en sus políticas públicas para conseguir ese resultado. Para Carlos Sobrado, especialista en pobreza de la propia organización, con la baja de la penuria, la población nicaragüense aumentó sus niveles de consumo en el período estudiado y enmarca su crecimiento en un desarrollo sostenible.

Cifras oficiales de la promotora estatal Pronicaragua indican que el pasado año se establecieron proyectos por 730 millones de dólares en distintos campos de la producción y los servicios.

Según la Cámara de Comercio y Servicios, el sector comercial logró ventas por 2 07 mil millones de dólares el pasado año, para un crecimiento del 8,7% respecto al 2015. La carne de res es generadora de los mayores ingresos, seguida del café y el oro en bruto, el queso y el azúcar de caña.

Ese organismo precisó que entre enero y octubre último, la economía nacional creció un 4,3%, en tanto la inflación cerraría el año en un 3,5 por ciento.

Factores de suma importancia para mejorar la vida de los nicaragüenses  son los programas sociales puestos en marcha por el gobierno, entre ellos la educación y la salud gratuita, la Campaña Nacional de Alfabetización que hace 36 años inició la lucha contra la ignorancia en el país, la Ley de seguridad y soberanía alimentaria, Hambre Cero, Merienda Escolar y Combate al cambio climático, entre otros.

Poco antes de la asunción de Ortega, la Asamblea Nacional de Nicaragua juramentó a los diputados electos el pasado 6 de noviembre para el período 2017-2021.

El órgano parlamentario debe elegir su junta directiva para un período de dos años, y estará integrada por siete diputados, con una representatividad superior para el FSLN, la fuerza con más miembros en el plenario.

Se estima, según indicó la agencia Prensa Latina, que tres bancadas integren el próximo parlamento: la de Alianza Unida Nicaragua Triunfa, que encabeza el FSLN, la del opositor Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y otra por los legisladores de los partidos restantes.

El Frente cuenta con 71 de los 92 escaños, de ellos 14 nacionales, 56 departamentales y uno por disposición constitucional.

Pese a las campañas de desprestigio en la prensa reaccionaria y las fuerzas políticas de oposición para ignorar los logros del gobierno, lo cierto es que Nicaragua exhibe hoy importantes alcances en diferentes campos.

 

Anuncios

Acerca de aucalatinoamericano

Auca en Cayo Hueso: Debates y reflexiones desde latinoamerica.

Publicado el enero 10, 2017 en #Nicaragua., Política y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: