El cese del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, exigido por vigésimo octavo año consecutivo en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas reafirma la libertad de comercio y navegación ante un bloqueo anacrónico instaurado por Kennedy en 1962.  El bloqueo ha supuesto para la Isla unas pérdidas directas e indirectas estimadas en 110.000 millones según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y cerca del Billón, según el Gobierno cubano.

Donald Trump habría adoptado como leit motiv de su Presidencia eliminar todo vestigio del legado obamaniano. Así, tras el intento de finiquitar el Obamacare, el anuncio de revisión del Tratado NAFTA y la retirada de EEUU del Acuerdo de París contra el Cambio Climático, el siguiente paso será intentar deshacer los avances diplomáticos y comerciales alcanzados con Cuba bajo el mandato de Barack Obama. Lee el resto de esta entrada