Archivo del sitio

Anatomía del golpe: huellas estadounidenses

https://aucaencayohueso.files.wordpress.com/2016/06/3699b-eeuu85.jpg
Brasil247/ Tereza Cruvinel
“El golpe en curso en Brasil es una sofisticada operación político-financiera-jurídico-mediática , como si fuera una guerra híbrida. Es muy difícil explicarlo”, afirma el periodista Pepe Escobar.

Y más difícil resulta en la medida en que surgen contradicciones entre sus propios artífices.

La avalancha de conversaciones que Sergio Machado, ex presidente de la filial de Petrobras Transpetro y uno de los operadores del llamado “Petrolao”, tuvo y grabó con cardenales del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), induce a la ilusoria percepción de que el impeachment de la presidente Dilma Rousseff fue apenas un golpe armado por la elite política nativa, carcomida para detener la Operación Lava Jato y obtener impunidad.

El procedimiento “legal” que garantizó el cambio de Dilma por Temer, para que él haga lo que está haciendo, fue parte de una operación mayor y más poderosa desencadenada en el 2013 para atender intereses internos e internacionales. Y en ella quedaron huellas de movimientos estadounidenses.

Intereses internos: remover a Dilma, penalizar al PT, inviabilizar a Lula como candidato en el 2018 e implantar una política económica ultraliberal, cerrando el ciclo inclusivo y distributivista. Intereses externos: cambiar las reglas de explotación del petróleo en el presal e invertir la política externa multilateralista que resultó en la creación de los BRICS, en la integración sudamericana y en otros alineamientos Sur-Sur.

Las grabaciones de Machado desmoralizan el proceso y a sus agentes y complican la evolución del gobierno de Temer, pero ni por eso el entero tenor de la trama puede ser reducido a la confesión del senador Romero Jucá, de que una reunión de líderes del PMDB, el PSDB, el DEM y partidos conservadores menores, en encuentros nocturnos, decidieron que era momento de sacar del poder a Dilma para salvarse. De ahí vinieron la votación del 17 de abril en la Cámara de Diputados, la farsa de la comisión especial y la votación del día 11 de mayo en el Senado.

Lee el resto de esta entrada

A %d blogueros les gusta esto: