El valor sin precio de una infancia feliz.

  Por: Camila Moreno. Recién ayer jugaba dominó en casa de un amigo y entre las peripecias de la vida cotidiana de los cubanos, me invita a presenciar los ensayos de su hijo pequeño en una compañía de teatro, “La Colmenita”. No me imaginaba, yo, rodeada de pequeñuelos saltarines, jugando a ser artistas; pero en…