Archivo del sitio

Cuba, el viejo sueño yanqui

 

Sin resignarse a ver a Cuba soberana e independiente, el gobierno de Estados Unidos insiste en diseñar planes y operaciones para derrocar a la Revolución socialista, pues no permiten el libre pensamiento y autodeterminación de todo un pueblo.

La Historia comenzó antes del triunfo de Fidel Castro, lo que trataron de impedir apoyando al dictador Fulgencio Batista, a pesar de llegar al poder mediante un golpe militar que pisoteó la constitución de 1940.

En diciembre de 1958 en reunión del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, el presidente Dwight Eisenhower y el director de la CIA Allen Dulles, afirmaron: “Hay que impedir la victoria de Castro”. Lee el resto de esta entrada

La CIA, una incubadora de monstruos (Parte II y Final)

cia_0En Razones de Cuba

El 23 de diciembre de 1958 el jefe de la CIA, Allen Dulles, ante el inminente triunfo del Ejército Rebelde en Cuba, fue categórico al intervenir en una reunión sui generis del estadounidense Consejo de Seguridad Nacional encabezada por el presidente Dwight D. Eisenhower. “Debemos impedir la victoria de Castro”, manifestó enfático el responsable del servicio de inteligencia. Setenta y dos horas después, el propio mandatario norteamericano revelaba que ya existían “operaciones encubiertas” contra las fuerzas revolucionarias cubanas. Lee el resto de esta entrada

Mangosta no come cocodrilo (Parte I)

Por Fabia Escalante Font/ La Pupila Insomne

Próximamente  se cumplirán 55 años de la “crisis de octubre” o “crisis de los misiles soviéticos en Cuba de 1962”, que estuvo antecedida por la “operación Mangosta”, el proyecto subversivo y terrorista de mayor dimensión y envergadura que el gobierno de Estados unidos y todas sus Agencias hubiese emprendido hasta entonces. Sin embargo, en la memoria de los estudiosos y analistas del tema, solo ha quedado el episodio de los misiles y sus consecuencias, sin explicar o comprender cuáles fueron las causas y orígenes de aquel conflicto que puso al Mundo al borde del holocausto nuclear. Por ello, con éste artículo, iniciamos una serie de textos para analizar aquellos acontecimientos y colocarlos en su justa dimensión histórica, política y operativa.

El título alude imaginariamente, al combate entre dos poderosos animales,  la mangosta norteamericana con todos los recursos materiales, militares y científico técnicos a su favor y el cocodrilo cubano,  que sumergido en el agua y armado con sus poderosas fauces, cabalgado por Fidel  se tornaría invencible,  derrotándolos una vez más.

El 30 de noviembre de 1961 el presidente John F. Kennedy, en correspondencia con la sugerencia de la Comisión Taylor, aprobó el Proyecto Cuba u Operación Mangosta, un vasto programa subversivo que, con la participación de casi todos los organismos gubernamentales norteamericanos, perseguía el derrocamiento del gobierno cubano. Al unísono, el Departamento de Defensa recibió la orden de incluir en sus planes de guerra a la isla caribeña. Las principales ciudades cubanas se colocaron en la mira de los poderosos misiles nucleares norteamericanos. El general Edward Lansdale,[1] un especialista del Pentágono en guerra antisubversiva, fue designado para dirigir la nueva operación, mientras que se creó dentro del Consejo de Seguridad Nacional un grupo especial (SAG) bajo el comando directo del fiscal general Robert Kennedy, encargado de aprobar, supervisar y controlar las acciones.

Lee el resto de esta entrada

Operación Mongoose de nuevo

Por:Tatiana Coll
La Jornada

Una vez que los jerarcas estadunidenses fueron derrotados aplastantemente en su intento por asaltar y destrozar rápidamente la revolución cubana en las playas de Girón en abril de 1961, una vez que lo que quedaba de su famosa Brigada 2506 fue intercambiada por compotas infantiles (Gerbers) y medicinas, se reunieron a mascullar su odio infinito y cocinaron la famosa Operation Mongoose (Operación Mangosta), acción encubierta de la CIA. La operación contaba con 33 tareas (ya que existen 33 especies de mangostas), 13 de ellas concentradas en la guerra económica, seis en la política, cinco en lo militar, cinco en subversión político-ideológica y cuatro de inteligencia. El general Landsdale encabezaría la operación y fue escogido por su vasta experiencia en contrainteligencia adquirida en las Filipinas, donde participó en el aniquilamiento de la rebelión de los Hukbalahap, combatientes antijaponeses nacionalistas acusados de comunistas en los años 50. Lee el resto de esta entrada

A %d blogueros les gusta esto: