Ilustración: Diego Rafael Albornoz/Cubadebate.

Pedro Ernesto Pérez, conocido como “Doom”, tiene una red privada de más de tres mil usuarios en La Habana. La comunidad digital que él gestiona, junto a otros administradores, dejó de ser una simple plaza para videojuegos y se convirtió en una plataforma que aloja múltiples servicios.

Cuando el pasado 29 de julio entraron en vigor las resoluciones 98 y 99 del Ministerio de Comunicaciones (Mincom), parecía llegar el fin de su comunidad, donde los users del Cerro compartían más que pasiones.

“Mi primera impresión fue traumática, muchos pensamos que sería el final de la red. Había muy poca información sobre las nuevas resoluciones y no se entendía bien lo de la potencia de los equipos, el tema del cableado o si nos íbamos a quedar sin los servicios que con tanto esfuerzo habíamos construido”, comentó a Cubadebate el joven administrador.

“Doom” asegura que no analizó el texto en un primer momento. Con la “cabeza más fría”, comprendió que la norma permitía otros tipos de interconexiones que no atentaban contra el funcionamiento de la red. Las opciones existentes consistían en conectarse a través de ETECSA, como operador de telecomunicaciones, o acercarse a los Joven Club de Computación que también están en los barrios de los 168 municipios de Cuba. “Esta última fue la que adoptamos”. Lee el resto de esta entrada